Pemex y Petrobras van por petróleo ultraprofundo en el Golfo de México
Pemex y Petrobras evaluarán oportunidades en aguas profundas y zonas presalinas del Golfo de México.
Petróleos Mexicanos (Pemex) y Petrobras, las petroleras estatales de México y Brasil, respectivamente, avanzan en una colaboración para estudiar oportunidades de exploración y producción en el Golfo de México, donde uno de los objetivos es evaluar zonas de aguas profundas, ultraprofundas y con potencial presal.
El acercamiento quedó formalizado el 23 de junio de 2026 mediante un Memorando de Entendimiento (MoU) que establece un marco de cooperación estratégica y técnica entre ambas compañías.
Pemex confirmó que el acuerdo incluye el reprocesamiento de información sísmica y la evaluación de oportunidades exploratorias en aguas profundas y ultraprofundas, además del intercambio de tecnología y mejores prácticas.
El convenio, sin embargo, no significa que ambas compañías hayan constituido una empresa conjunta ni garantiza inversiones. Tiene vigencia de dos años, puede renovarse y no representa un compromiso vinculante de inversión, según Pemex.
¿Qué buscan Pemex y Petrobras?
La colaboración tiene entre sus objetivos analizar el potencial presal del Golfo de México. Estas formaciones geológicas representan un desafío mayor debido a su profundidad y a las dificultades técnicas que implica atravesar gruesas capas de sal para localizar y eventualmente extraer hidrocarburos.
De acuerdo con información publicada por Bloomberg, uno de los puntos de interés se encuentra frente a las costas de Campeche, en una zona donde Pemex realizó trabajos exploratorios en 2018.
La apuesta resulta relevante por la experiencia acumulada por Petrobras en Brasil. La compañía sudamericana desarrolló tecnologías y capacidades especializadas para producir hidrocarburos en el presal de la cuenca de Santos.
Uno de sus principales referentes es Tupi, activo que comenzó su producción comercial en 2010. Petrobras informó el 13 de agosto de 2026 que Tupi alcanzó una producción acumulada de 4,000 millones de barriles de petróleo equivalente, convirtiéndose en el primer activo de la empresa en alcanzar esa cifra.
Petrobras aporta experiencia en aguas profundas
La colaboración permitiría a Pemex aprovechar conocimientos desarrollados por Petrobras en operaciones costa afuera de alta complejidad.
Al anunciar el memorando, la presidenta de Petrobras, Magda Chambriard, señaló que a la compañía brasileña le interesa la exploración en el Golfo de México, además del aumento de producción en campos maduros y la cooperación en procesos industriales.
El director general de Pemex, Juan Carlos Carpio Fragoso, indicó que el acuerdo abre oportunidades para trabajar en nuevos descubrimientos, campos maduros, aguas profundas y el potencial presal.
Además de exploración y producción, el memorando incluye posibles áreas de cooperación en refinación, petroquímica, fertilizantes, procesamiento de gas, eficiencia energética, reducción de emisiones y captura de carbono.
Un proyecto con grandes retos técnicos
Explorar formaciones presalinas supone desafíos técnicos y financieros considerablemente mayores que los de campos convencionales. Las compañías necesitan trabajar a grandes profundidades y enfrentar condiciones de presión y temperatura extremas.
Bloomberg reportó que equipos de ambas empresas comenzaron a analizar información sísmica y geológica para determinar el potencial de estas estructuras.
Por ahora, la fase es de evaluación. El propio acuerdo establece que cualquier oportunidad identificada tendrá que negociarse posteriormente y estará sujeta a estudios de viabilidad, autorizaciones y acuerdos específicos.
Por ello, el futuro de la colaboración dependerá tanto de lo que revelen los datos geológicos como de la viabilidad económica y técnica de llevar adelante nuevos proyectos.
Lo que sí está confirmado es el interés de las dos petroleras estatales por aprovechar la experiencia brasileña en el presal y estudiar si parte de ese conocimiento puede trasladarse al Golfo de México, una de las regiones históricamente más importantes para la producción petrolera mexicana.


