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Desplegará Corea del Sur presencia militar cerca de Ormuz

Desplegará Corea del Sur presencia militar cerca de Ormuz

La misión incluirá aeronaves de patrulla, equipos de desminado y sistemas no tripulados, aunque Seúl descartó intervenir directamente en el conflicto entre Estados Unidos e Irán. 

Corea del Sur anunció que reforzará su presencia militar en las proximidades del estrecho de Ormuz, mediante la ampliación de una misión naval destinada a proteger la navegación comercial y contribuir a la seguridad del transporte de petróleo y otros suministros energéticos procedentes de Oriente Medio. 

El Ministerio de Defensa surcoreano confirmó este jueves 5 de noviembre que la iniciativa contempla el despliegue de un avión de patrulla marítima y equipos especializados en la detección y desactivación de explosivos, como parte de las acciones para garantizar la libertad de navegación en una de las principales rutas energéticas del mundo. 

La decisión se produce en medio de las interrupciones del tráfico marítimo ocasionadas por el conflicto entre Estados Unidos e Irán, iniciado el 28 de febrero de 2026, que ha afectado el tránsito de embarcaciones comerciales y petroleros por el estrecho. 

De acuerdo con las autoridades surcoreanas, la ampliación de la misión tendrá un carácter estrictamente no bélico y estará orientada a proteger los intereses económicos del país, especialmente el abastecimiento de hidrocarburos. 

El Gobierno también precisó que las unidades desplegadas operarán de manera independiente de las fuerzas militares aliadas y no participarán directamente en las hostilidades contra Irán. 

La propuesta todavía requiere la aprobación de la Asamblea Nacional de Corea del Sur, debido a que implica modificar el ámbito de operaciones de una misión militar existente en el extranjero. 

Estrecho de Ormuz concentra una quinta parte del transporte mundial de petróleo 

El estrecho de Ormuz constituye uno de los corredores marítimos más importantes para el comercio internacional de hidrocarburos, debido a que conecta el golfo Pérsico con el golfo de Omán y las rutas de navegación hacia los principales mercados energéticos. 

Por esta vía transita habitualmente alrededor del 20% del petróleo comercializado a escala mundial, lo que convierte su funcionamiento en un factor relevante para la seguridad del suministro energético internacional. 

Sin embargo, el conflicto entre Estados Unidos e Irán ha provocado interrupciones en la navegación comercial, generando preocupación entre los países que dependen de las importaciones de petróleo procedentes de Oriente Medio. 

Corea del Sur se encuentra entre las economías especialmente expuestas a estas alteraciones, debido a su elevada dependencia del crudo importado. 

Según los antecedentes difundidos por las autoridades surcoreanas, aproximadamente el 70% de sus importaciones de petróleo provino de Oriente Medio durante 2025, y gran parte de esos cargamentos utilizó el estrecho de Ormuz. 

Esta dependencia explica la importancia que Seúl atribuye a la seguridad de las rutas marítimas y a la continuidad del transporte energético. 

En ese contexto, el Gobierno considera necesario fortalecer sus capacidades de vigilancia y protección naval, sin involucrarse directamente en las operaciones militares contra Irán. 

Corea del Sur ampliará operaciones de la unidad naval Cheonghae 

El Ministerio de Defensa confirmó que la nueva estrategia contempla ampliar el área operativa de la unidad naval Cheonghae, desplegada desde 2009 en el golfo de Adén para combatir la piratería y proteger a los buques mercantes. 

Actualmente, esta fuerza realiza labores de seguridad marítima frente a las costas de Somalia y participa en operaciones destinadas a garantizar la navegación comercial. 

Con la propuesta anunciada, la unidad extendería su ámbito de actuación hacia el noreste, hasta aguas internacionales situadas al sur de Omán, en el mar Arábigo. 

La ampliación prácticamente duplicaría su radio operativo, aunque las unidades permanecerían aproximadamente a 650 kilómetros del estrecho de Ormuz, según los antecedentes publicados por la agencia EFE. 

Las autoridades precisaron que el despliegue no contempla ingresar directamente al estrecho durante las operaciones inicialmente previstas. 

El Gobierno también busca reforzar la capacidad de vigilancia y respuesta de la unidad frente a eventuales amenazas contra embarcaciones comerciales. 

La ampliación de las operaciones permitirá que Corea del Sur mantenga una mayor presencia en las rutas marítimas cercanas al golfo Pérsico, dentro de los límites establecidos para una misión de carácter defensivo. 

Misión incluirá aviones P-8A y equipos de desminado marítimo 

El refuerzo de la unidad Cheonghae contempla la incorporación de diferentes medios militares y tecnológicos para ampliar sus capacidades de vigilancia y seguridad marítima. 

Entre los principales equipos anunciados se encuentra un avión de patrulla marítima P-8A Poseidon, que apoyará las operaciones de vigilancia y protección de embarcaciones comerciales. 

La misión también contará con un equipo especializado en desactivación de artefactos explosivos, conocido como EOD, por sus siglas en inglés. 

Asimismo, se incorporarán embarcaciones de superficie no tripuladas, vehículos submarinos autónomos y sistemas operados a distancia para realizar exploraciones bajo el agua. 

Estos equipos permitirán fortalecer las capacidades de identificación y neutralización de minas marinas, especialmente ante una eventual operación internacional de recuperación de la navegación en Ormuz. 

La unidad Cheonghae ya dispone de un destructor naval de aproximadamente 4.400 toneladas, un helicóptero y otras embarcaciones de apoyo. 

La propuesta contempla incrementar el personal de 320 a 395 efectivos, mediante la incorporación de 75 integrantes adicionales. 

Los nuevos medios tendrían como base de operaciones Yibuti, en el Cuerno de África, desde donde podrían apoyar las tareas de seguridad marítima. 

Desminado de Ormuz dependerá del fin de las hostilidades 

Uno de los objetivos de la ampliación es preparar a Corea del Sur para participar eventualmente en operaciones internacionales destinadas a retirar minas marinas y restablecer la navegación en el estrecho de Ormuz. 

Las autoridades surcoreanas explicaron que estas actividades únicamente podrían realizarse cuando existan condiciones de seguridad adecuadas. 

Para ello, consideran necesario que concluya el conflicto entre Estados Unidos e Irán o que ambas partes alcancen un acuerdo formal que permita ejecutar operaciones de recuperación de la navegación. 

La propuesta coincide con los criterios planteados por países como Reino Unido y Francia, que también consideran indispensable contar con condiciones que permitan desarrollar las tareas de desminado sin exponer a las unidades participantes a las hostilidades. 

El Gobierno surcoreano explicó que los sistemas no tripulados permitirían localizar posibles minas submarinas y facilitar su neutralización mediante equipos especializados. 

Sin embargo, la participación directa de Corea del Sur en operaciones dentro del estrecho requeriría una autorización parlamentaria adicional. 

Por tanto, el anuncio actual no implica que las fuerzas surcoreanas hayan recibido autorización para ejecutar operaciones de desminado en Ormuz. 

Seúl descarta intervenir militarmente contra Irán 

Pese al anuncio del despliegue, el Gobierno de Corea del Sur reiteró que no participará directamente en la guerra entre Estados Unidos e Irán. 

Un funcionario del Ministerio de Defensa explicó que las operaciones se limitarán a las aguas internacionales situadas al sur de Omán y mantendrán un carácter estrictamente no combatiente. 

Asimismo, precisó que el avión de patrulla marítima no podrá realizar operaciones de vigilancia sobre el territorio iraní, sus aguas territoriales o el interior del estrecho de Ormuz. 

Las autoridades también señalaron que la unidad actuará bajo una estructura de mando independiente, sin integrarse a las fuerzas militares aliadas que participan en el conflicto. 

En septiembre, el presidente surcoreano, Lee Jae Myung, había reiterado que su país no enviaría tropas en condiciones que pudieran derivar en una intervención militar directa. 

La posición del Gobierno busca diferenciar las acciones de protección del transporte marítimo de una participación en las operaciones bélicas contra Irán. 

En ese sentido, Seúl sostiene que su contribución estará orientada a proteger a sus ciudadanos, las embarcaciones comerciales y los intereses económicos nacionales. 

Estados Unidos presiona para reforzar seguridad marítima en Ormuz 

La decisión surcoreana se produce después de varios meses de conversaciones y presiones de Washington para que sus aliados contribuyan a garantizar la seguridad del transporte marítimo en el estrecho de Ormuz. 

El presidente estadounidense, Donald Trump, cuestionó públicamente en agosto la falta de respaldo militar de Corea del Sur a las operaciones contra Irán. 

Posteriormente, Seúl confirmó que evaluaba diferentes alternativas para contribuir a la seguridad de las rutas marítimas, aunque mantuvo su decisión de no intervenir directamente en el conflicto. 

El Gobierno surcoreano sostuvo que las contribuciones a la libertad de navegación no necesariamente requieren participar en operaciones de combate. 

En ese contexto, la ampliación de la misión Cheonghae representa una alternativa para fortalecer la presencia naval surcoreana sin incorporarse a las hostilidades. 

La propuesta deberá ser evaluada por el Gabinete antes de su presentación ante la Asamblea Nacional, prevista para la próxima semana. 

La aprobación parlamentaria será necesaria para modificar formalmente el mandato de la unidad naval, cuya autorización actual vence el 31 de diciembre de 2026.