T-MEC abre un año de incertidumbre para México
La revisión del Tratado T-MEC podría extenderse entre nueve meses y un año, periodo durante el cual prevalecerá la incertidumbre sobre la economía mexicana y las decisiones de inversión, advirtió en entrevista Jorge Molina Larrondo, consultor en políticas públicas y comercio exterior.
El especialista señaló que el anuncio realizado por Estados Unidos sobre el inicio del proceso de revisión era el escenario más previsible y descartó que existiera alguna posibilidad real de una salida estadounidense del acuerdo comercial.
“De los tres escenarios posibles era el único viable”, afirmó.
Explicó que una eventual denuncia del tratado por parte de Washington habría representado un elevado costo político para el presidente Donald Trump, debido a que entre 11 y 14 millones de empleos en Estados Unidos dependen del comercio con México y Canadá, además de que alrededor de 19 estados tienen a alguno de estos dos países como sus principales mercados de exportación.
Molina Larrondo también consideró impensable una extensión automática del acuerdo por otros 16 años sin modificaciones, dadas las críticas que Trump y funcionarios de su administración han expresado desde el año pasado respecto al tratado.
El consultor destacó que el T-MEC no establece plazos específicos para concluir las negociaciones derivadas de la revisión, por lo que el proceso podría prolongarse durante varios meses.
“No existe ninguna restricción en el tratado que indique que las negociaciones tienen que iniciar y terminar en ciertas fechas o que sólo pueden durar un cierto tiempo”, explicó.
A su juicio, este escenario mantendrá la incertidumbre para la economía mexicana durante un periodo prolongado, en momentos en que el país enfrenta un entorno internacional cada vez más complejo.
México, sin estrategia
Molina Larrondo sostuvo que uno de los principales retos es que México llega a esta etapa sin una estrategia económica integral que le permita aprovechar las oportunidades o enfrentar los riesgos derivados de la revisión del acuerdo.
Consideró que el llamado Plan México contiene metas y objetivos, pero carece de una estrategia clara para alcanzarlos. En su opinión, el país requiere una política industrial enfocada en sectores estratégicos, una política comercial orientada a diversificar mercados y una política de inversión que contemple incentivos específicos para atraer nuevos proyectos productivos.
El especialista señaló que la competencia global por las inversiones ha cambiado significativamente en los últimos años.
Mientras anteriormente factores como la cercanía geográfica con Estados Unidos o los menores costos laborales podían ser determinantes, actualmente las empresas privilegian la disponibilidad de insumos y la fortaleza de las cadenas de suministro.
Asimismo, cuestionó la política comercial mexicana respecto a países con los que no existen tratados de libre comercio, particularmente China.
Explicó que alrededor de 39% de las importaciones mexicanas provienen de naciones sin acuerdos comerciales con México y que aproximadamente 20 puntos porcentuales de ese total corresponden a productos chinos.
Añadió que gran parte de esas compras son bienes intermedios utilizados por la industria nacional y no productos finales de consumo.
Por ello, consideró que los aranceles aplicados a estas importaciones han elevado los costos de producción para las empresas mexicanas, sin resolver problemas estructurales de competitividad.
También señaló que la relación comercial con China requiere una evaluación más pragmática, ya que ese país representa cerca de 21 por ciento de las importaciones mexicanas, mientras que para Estados Unidos la participación china ronda 9 por ciento de sus compras totales al exterior.
Finalmente, Molina Larrondo afirmó que la permanencia del T-MEC es positiva para México porque brinda certidumbre mínima para el comercio regional, pero advirtió que el acuerdo, por sí solo, no será suficiente para impulsar el crecimiento económico.
“La existencia del tratado no es la solución que va a generar el crecimiento de la economía. Evitará que se estanque, pero por sí mismo no la va a hacer seguir creciendo”, concluyó.


