México importa 23% más gasolinas en mayo
Las importaciones de gasolina repuntaron 23.1% en mayo por mayores compras de Pemex, en medio de caídas en la refinación nacional, subsidios al combustible y una elevada dependencia de mercados externos.
La importación de gasolinas en México volvió a acelerarse durante mayo, pese a que la autosuficiencia energética se mantiene como uno de los principales objetivos de la política energética del gobierno federal.
El incremento fue impulsado principalmente por un mayor volumen de compras realizadas por Pemex, mientras que las importaciones de los participantes privados continuaron desacelerándose.
De acuerdo con datos de la Secretaría de Energía (Sener), en mayo se importaron 497,294 barriles diarios de gasolina, cifra que contempla tanto las compras de Pemex como las realizadas por empresas privadas que comercializan combustibles bajo sus propias marcas.
El volumen representó un incremento de 23.1% respecto a los 403,970 barriles diarios registrados en abril.
El aumento fue todavía más pronunciado en el caso de Pemex
La petrolera importó 418,450 barriles diarios de gasolina durante mayo, un crecimiento de 36.3% frente a los 306,797 barriles diarios del mes previo, consolidándose como el principal responsable del incremento en las compras externas de combustibles.
La empresa mantiene la red de distribución más grande del país, con más de 8,000 estaciones de servicio.
En contraste, las empresas privadas redujeron sus importaciones por segundo mes consecutivo.
En mayo ingresaron al país 79,237 barriles diarios, por debajo de los 97,555 barriles registrados en abril y lejos de los volúmenes superiores a 100,000 barriles diarios que habían mantenido de forma habitual.
La reducción coincide con el endurecimiento de las medidas gubernamentales para combatir el ingreso irregular de combustibles al país, un fenómeno conocido como huachicol fiscal, que ha derivado en mayores controles para los importadores privados.
Dependencia del exterior persiste
El aumento en las importaciones ocurre en un contexto en el que México continúa lejos de alcanzar la meta de producir internamente todos los combustibles que consume.
Ramsés Pech, analista del sector energético, explicó que la dependencia del exterior sigue siendo elevada.
“Es imposible que México deje de importar combustibles”, aseguró.
El especialista detalló que actualmente la gasolina regular depende en más de un 50% de las importaciones, mientras que en el caso de la gasolina premium la dependencia supera el 80%.
Para el diésel, el combustible importado representa alrededor del 35% del consumo nacional.
El mercado mexicano consume entre 700,000 y 800,000 barriles diarios de gasolina —sumando magna y premium— dependiendo de la temporada y del nivel de demanda, un volumen que la producción nacional aún no logra cubrir.
Refinación insuficiente
Aunque el gobierno federal ha destinado recursos para incrementar la operación del Sistema Nacional de Refinación y reducir la dependencia del exterior, los resultados continúan limitados.
Durante los primeros meses del año, varias refinerías de Pemex han registrado caídas importantes en sus niveles de procesamiento y producción de combustibles debido a incidentes operativos y mantenimientos.
Entre los casos más recientes destaca la refinería de Salamanca, Guanajuato, cuya producción de combustibles cayó en abril a 46,798 barriles diarios, una disminución de 60% respecto a marzo.
También la refinería de Minatitlán redujo en mayo 52% su procesamiento de crudo, al ubicarse en 56,646 barriles diarios, mientras que la refinería de Madero procesó 92,602 barriles diarios, un retroceso de 16% frente a abril.
Estos niveles de operación han obligado a mantener una elevada dependencia de las compras externas para satisfacer la demanda nacional de combustibles.
También aumenta la importación de diésel
Las compras externas no solo crecieron en gasolinas.
En mayo, las importaciones totales de diésel alcanzaron 198,028 barriles diarios, frente a los 149,068 barriles registrados en abril.
De ese total, Pemex importó 125,648 barriles diarios, mientras que los comercializadores privados introdujeron 72,343 barriles diarios.


