Gasolineras frente a una nueva era regulatoria
La nueva norma de ASEA endurece la supervisión de gasolineras, pero persisten vacíos regulatorios en el autoconsumo de combustibles.
La propuesta PROY-NOM-023-ASEA-2025 que regulará a las gasolineras y que sustituirá a la norma vigente desde 2016, fortalece la supervisión, mantenimiento y cumplimiento regulatorio en las gasolineras con criterios más precisos para el manejo de riesgos.
La actualización normativa que sustituirá a la NOM-005 representa un intento por cerrar ambigüedades operativas acumuladas durante casi una década.
La lógica de la nueva regulación apunta a un marco más preventivo, con énfasis en la seguridad y en la trazabilidad técnica de las condiciones de operación de las estaciones de servicio.
Alicia Zazueta, CEO de eServices, indica que el proyecto en curso responde a las necesidades de un sector que busca proteger las operaciones en las estaciones de servicio con mejores condiciones de operación.
“Se precisaron algunas cosas que no estaban claras y este cambio sí se necesitaba desde hace tiempo”, comenta en entrevista para Industry & Energy Magazine.
Desde su óptica, uno de los cambios más relevantes es la incorporación del estudio de integridad mecánica de los tanques de almacenamiento, elemento que hasta ahora operaba como buena práctica y se convierte en una obligación formal para las estaciones de servicio.
“Se considera también algo importante con los tanques de almacenamiento y las estaciones de servicio tienen que estar evaluando las condiciones operativas con personal especializado y terceros autorizados para poder emitir un dictamen o un certificado donde se determine cuál es la vida útil remanente del tanque”, explica.
La especialista considera que estos cambios pueden generar costos adicionales en materia de capacitación e integridad mecánica, aspectos que pasaron a ser regulados luego de haber sido solo una buena práctica.
Autoconsumo pendiente
En lo referente al autoconsumo, Zazueta indica que la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) va a realizar otro proyecto para el autoconsumo, el cual deberá precisar más su regulación.
Otro de los puntos relevantes es la apertura hacia el autodespacho de combustibles, una figura que modifica la lógica tradicional del servicio en estaciones.
Por su parte, Marcial Díaz, especialista del sector energético, celebra que el marco regulatorio pueda ser modificado y adaptarse a las necesidades de la industria energética para tener un impacto positivo.
“Toda normatividad tiene que ser perfectible y operar en beneficio de los regulados”, comenta.
Aunque el objetivo es mejorar las prácticas en el sector gasolinero, considera importante que haya tiempo para su puesta en marcha, ya que existen muchas estaciones de servicio que todavía no cumplen con una manifestación de impacto ambiental.
“No les exijamos algo nuevo con una fecha en el calendario cuando todavía hay cosas que no se han cumplido de origen”, agrega.
Recuerda que los últimos meses se han cerrado más de 80 estaciones de servicio debido a que no contaban con una manifestación de impacto ambiental.
Para Díaz, el cambio de normatividad no es el principal reto, sino cómo se va a regular el autoconsumo e identificar a los usuarios que ejercen y pueden llevar a cabo esta actividad, ya que las necesidades son diferentes para cada uno de los consumidores.


