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Refinación y subsidios frenan recuperación financiera en Pemex: Agencia Moody’s

Refinación y subsidios frenan recuperación financiera en Pemex: Agencia Moody’s

La agencia advirtió que la petrolera mexicana es la más débil en América Latina.

Las políticas implementadas por el Gobierno Federal para estabilizar el precio de los combustibles y priorizar la refinación nacional están limitando los beneficios que Petróleos Mexicanos (Pemex) podría obtener del reciente incremento en las cotizaciones de los energéticos, señaló la agencia calificadora Moody’s.

Con el objetivo de contener el encarecimiento de los combustibles y reducir presiones inflacionarias, el Gobierno Federal mantiene subsidios al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), además de acuerdos con estaciones de servicio para fijar precios máximos.

En este contexto, Moody’s explicó que, aunque la cotización internacional del crudo ha aumentado, ese escenario apenas favorece a Pemex, ya que dichas medidas limitan su capacidad para reflejar el incremento en el precio al consumidor.

La calificadora también detalló que los estímulos fiscales y subsidios vigentes representan aproximadamente 4.6 pesos por litro para el diésel y 3.3 pesos por litro para la gasolina, situación que mantiene a Pemex sujeta a decisiones de política pública, en vez de aprovechar las condiciones del mercado internacional.

Asimismo, indicó que, mientras los combustibles deben comercializarse bajo las condiciones y tarifas establecidas por el Estado, la compañía también debe pagar al fisco un impuesto cercano al 30 por ciento del valor de mercado de los hidrocarburos extraídos, lo que reduce su capacidad para obtener utilidades derivadas del alza del crudo.

En la misma línea, expuso que los ingresos de la petrolera están condicionados por la estrategia de soberanía energética, debido a que la refinación genera márgenes reducidos al mismo tiempo que eleva sus costos de operación.

Ante este panorama, Moody’s advirtió que Pemex permanece como una de las compañías estatales con mayor debilidad financiera en América Latina, por lo que, al menos hasta 2028, continuará requiriendo apoyo del Estado para cubrir sus necesidades económicas.