Inciden desarreglos climáticos en el Pacífico en algunos suministros regionales
Condiciones meteorológicas, mayores precios en los combustibles importados y un incremento en la demanda en Pemex llevan a interrupciones del suministro de un par de días.
Gasolineros en México acusan retrasos en las entregas y el encarecimiento del combustible importado, una situación que presiona la operación de los distribuidores en México, a pesar que desde Petróleos Mexicanos (Pemex) aseguran que no existe un desabasto ni de gasolina, ni de diésel.
Jorge Pedraza, presidente de la Asociación de Distribuidores de Gasolina y Lubricantes (Adigal), señaló que, si bien no es un desabasto generalizado, sí obligan a los distribuidores a modificar pedidos y reorganizar las operaciones para evitar caer en interrupciones del suministro e incluso con estas medidas, el producto llega escasear en algunas estaciones.
“Tenemos atrasos en la entrega del producto”, señaló en entrevista para EL CEO, al tiempo que explicó que las demoras obligan a los distribuidores a ajustar sus requerimientos de combustible. Como ejemplo, indicó que un operador acostumbrado a solicitar entre 10,000 y 12,000 litros puede llegar a pedir 20,000 o hasta 30,000 litros para hacer frente a los retrasos.
Pedraza sostuvo que las dificultades logísticas no son recientes y mencionó problemas en el abastecimiento desde la terminal de Toluca que, según su testimonio, se remontan a 2019. También describió mayores costos cuando el combustible debe transportarse por carretera en lugar de utilizar ductos.
El Pacífico, bajo presión por restricciones logísticas
Las dificultades descritas por el dirigente de Adigal coinciden con lo expuesto por PetroIntelligence en su análisis “Situación de abasto débil se acentúa en el Pacífico de México”, en el que identificó presiones adicionales sobre el suministro de combustibles en esa región.
De acuerdo con el documento, las condiciones meteorológicas consistente en el mar de fondo han restringido la entrada de buques y las operaciones de descarga marítima, lo que dificulta la reposición de inventarios y obliga a recurrir a terminales más lejanas.
La firma dedicada al análisis del sector gasolinero apuntó que desde el 2 de octubre las restricciones al suministro en Mazatlán han obligado a recurrir a la terminal de Topolobampo, lo que incrementa las distancias de traslado y los tiempos de entrega.
Este cambio ha generado sobrecostos de flete de entre 65 y 90 centavos por litro. Los gastos adicionales han impactado los márgenes de las estaciones de servicio y complican el cumplimiento de los compromisos de precios acordados con el Gobierno de México.
Los especialistas adviertieron que las dificultades no se limitan a las condiciones meteorológicas. También identificaron una mayor presión sobre el sistema de suministro por el incremento de las compras de combustible a Pemex y la demanda adicional de consumidores estadounidenses que acuden a México para abastecerse de diésel.
Precios de Pemex, una dificultad para distribuidores que importan combustible
PetroIntelligence hace hincapié en la diferencia entre los precios de Pemex y los de proveedores privados, lo que ha incentivado a las estaciones a adquirir mayores volúmenes de combustible a la empresa pública del Estado.
Entre abril y octubre de 2026, los precios de los proveedores privados superaron a los de la estatal hasta en 4.86 pesos por litro en el caso de la gasolina regular; 3.72 pesos por litro de combustible premium; y 2.76 pesos por litro de diésel. Lo anterior debido a una mayor demanda sobre la capacidad de suministro de Pemex. Aunado a ello, la contención de precios por parte de la petrolera ha dificultado la competencia de los proveedores privados.
En este sentido, el presidente de la Adigal advirtió sobre las dificultades comerciales que enfrentan algunos distribuidores ante el encarecimiento del producto importado y las limitaciones para venderlo a precios que les permitan conservar un margen. El representante gremial añadió algunos proveedores pueden enfrentar dificultades para colocar combustible cuando su costo de adquisición supera el precio al que los distribuidores pueden comercializarlo.
¿Una amenaza para el cumplimiento de los precios tope?
La combinación de mayores costos logísticos y presiones comerciales representa un desafío para las estaciones de servicio que participan en el pacto voluntario de precios.
PetroIntelligence advirtió que los sobrecostos del transporte en las zonas afectadas reducen los márgenes de las estaciones y ponen en riesgo el cumplimiento de los precios comprometidos. Añadió que debido a la interconexión del sistema logístico, estas presiones podrían extenderse a otras regiones. Como ejemplo se encuentran algunas estaciones del centro del país en donde se han observado interrupciones del suministro de un par de días.
Para atender estas dificultades hizo un llamado a agilizar el otorgamiento de permisos de transporte, mejorar la coordinación logística de Pemex y revisar la disponibilidad regional de almacenamiento estratégico. Dichas medidas permitirían ampliar la capacidad de traslado y mejorar la respuesta ante interrupciones del suministro marítimo.
El problema que vive México en materia de combustibles va más allá de la disponibilidad, atraviesa también por puntos como la capacidad de transportarlo y entregarlo oportunamente a las estaciones, en condiciones que permitan cubrir los costos de operación y sostener los precios acordados.


