Gasolineras ven oportunidad de negocio en la recarga para autos eléctricos
Su ubicación geográfica en las ciudades, su experiencia y su infraestructura las ubican como candidatos idóneos: AMPES y Vemo.
Los empresarios gasolineros tienen ante sí una nueva oportunidad para ampliar sus negocios: incorporar infraestructura de recarga para vehículos eléctricos e híbridos enchufables, una tendencia que gana terreno en distintos países y que podría acelerar su crecimiento en México en los próximos años.
La Asociación Mexicana de Proveedores de Estaciones de Servicio (AMPES) incluso analiza la posibilidad de establecer una alianza con Vemo, empresa especializada en soluciones de movilidad eléctrica y redes de recarga, con el objeto de impulsar la adopción de equipos de recarga eléctrica en las más de 14,000 estaciones de servicio que operan en el país.
"El tema ocupó un lugar central en un reciente encuentro empresarial, en el que participaron compañías vinculadas con la electromovilidad, la generación de energía y el financiamiento de proyectos para el sector gasolinero", informó AMPES, a través de un comunicado.
De gasolineras a electrolineras
En el foro se destacó que los vehículos eléctricos representan una alternativa cada vez más atractiva para los usuarios y también para las estaciones de servicio que pretenden diversificar sus fuentes de ingresos.
Entre las ventajas de los autos eléctricos destacan una eficiencia energética hasta cuatro veces superior a la de los vehículos convencionales, una reducción de hasta 66% en las emisiones de dióxido de carbono y ahorros cercanos a 60% en costos de mantenimiento.
Las empresas participantes coincidieron en que la ubicación, la infraestructura disponible y la experiencia de las estaciones de servicio las colocan en una posición favorable para incorporar cargadores eléctricos y otros servicios relacionados con la electromovilidad.
La evolución no se limita a la instalación de puntos de recarga. También puede incluir sistemas de almacenamiento de energía y soluciones sustentadas en fuentes renovables, como la energía solar, que podrían convertirse en una nueva línea de negocio para el sector.
Como ejemplo, se mencionó el caso de algunas estaciones de servicio de la marca Puma Energy, que ya combinan la venta tradicional de combustibles con cargadores para vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento de energía solar.
El encuentro también abordó las perspectivas de crecimiento de la movilidad eléctrica.
Entre los escenarios analizados destaca la posibilidad de que futuras disposiciones de gobierno impulsen el uso de vehículos eléctricos para servicios de última milla, lo que aumentaría la demanda de infraestructura de recarga.
Además, representantes de la banca de desarrollo expusieron alternativas de financiamiento para que los permisionarios incorporen estas tecnologías sin comprometer su capital de trabajo.


