Alcanza el diésel el 100% de estímulo fiscal en la cuota del IEPS
El estímulo fiscal al diésel alcanzó el 100% de la cuota del IEPS para la semana del 12 al 18 de septiembre, por lo que cualquier incremento adicional en los costos internacionales requeriría recursos presupuestarios.
El mercado mexicano de combustibles enfrenta una nueva instancia en la política de contención de precios.
Para la semana del 12 al 18 de septiembre de 2026, la Secretaría de Hacienda llevó el estímulo aplicado al diésel hasta $7.3634 (US$0.43) por litro, equivalente al 100% de la cuota correspondiente al IEPS.
Con esta decisión, la carga efectiva del impuesto quedó en $0,0000 por litro.
En términos prácticos, el esquema absorbió mediante el beneficio fiscal la totalidad de la cuota, dejando sin recaudación por este concepto durante el período.
A diferencia de las semanas anteriores, ya no existe una porción adicional de la cuota que pueda ser compensada para amortiguar un eventual incremento de los costos internacionales.
Ramsés Pech, especialista energético, señaló a Surtidores que el nivel alcanzado modifica las alternativas disponibles para las autoridades.
"Sin margen de cuota en diésel, cualquier alza adicional exige un subsidio directo con cargo al presupuesto", sostuvo.
La evolución semanal refleja el esfuerzo realizado para sostener el valor de venta. Entre el 5 y el 11 de septiembre, el apoyo se ubicaba en $6.6847 (US$0.39) por litro.
Una semana después ascendió $0.6787 (US$0.0400), hasta cubrir íntegramente los $7.3634 (US$0.43) correspondientes a la cuota.
El comportamiento de las gasolinas es diferente. Para el mismo período, el beneficio destinado a la menor a 91 octanos pasó de $2.1071 (US$0.12) a $3.4458 (US$0.20) por litro, mientras que en la categoría de 91 octanos o más aumentó de $1.3522 (US$0.07) a $2.5850 (US$0.15).
En esos dos casos todavía permanece parte de la carga tributaria: las cifras disponibles muestran una utilización del 51.4% para la primera y del 45.7% para la segunda.
El gasoil, en cambio, ya consumió el 100% disponible.
La próxima evolución de las referencias internacionales será determinante. Pech planteó tres caminos posibles a partir de la situación actual.
Una reducción de las cotizaciones permitiría disminuir el beneficio y recuperar parte de la recaudación mediante el IEPS.
Si los valores permanecen estables, podría sostenerse el esquema actual, con el impuesto sobre el diésel completamente absorbido.
El momento más exigente surgiría ante una nueva escalada de los precios internacionales.
En ese caso, ya no habría espacio para ampliar la compensación mediante la cuota tributaria, por lo que mantener contenido el valor final requeriría una fuente adicional de recursos.
"Si la referencia internacional baja, el estímulo cede y la cuota se recupera; si permanece estable, el precio queda anclado sin ingresos fiscales; si sube, contener el litro exigiría subsidio directo del presupuesto", explicó el especialista.
El caso del diésel tiene una importancia particular para la economía mexicana por su incidencia en el transporte de carga, la logística y distintas actividades productivas.
Una eventual modificación en su valor no tendría únicamente efecto sobre quienes concurren a una estación de servicio.
El combustible forma parte de los costos asociados al traslado de mercancías, por lo que un incremento sostenido puede terminar repercutiendo sobre fletes y precios finales.


